jueves 27 de enero de 2011

Fin de año

DIARIO DE UN VIAJE A MARRUECOS
26-12-10 BCN - Villena / 27-12-10 Villena - Algeciras / 28-12-10 Algeciras - Tarifa - Tánger - Arfoud / 29-12-10 Arfoud - Merzouga
30-12-10 Merzouga - M' Hamid / 31-12-10 M' Hamid / 1-1-11 M'Hamid / 2-1-11 M'Hamid - Ouarzazate / 3-1-11 Ouarzazate - Marrakech
4-1-11 Marrakech / 5-1-11 Marrakech - Tánger - Tarifa - Algeciras / 6-1-11 Algeciras - BCN
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- Día 26, muy motivados como siempre que se trata de ir a Marruecos, nos despedimos de nuestras familias y amigos por la tarde, pusimos en marcha nuestros 4x4 y nos fuimos con rumbo Sur y buen tiempo.
- Día 27, todos los participantes nos habíamos dado cita en el meeting point: Hotel Guadacorte, hotel andaluz con encanto, cerca de Algeciras. Una vez todos allí, como ya es costumbre, sobre las 21:00 hrs., nos dispusimos a gratificar nuestros estómagos con una visita al barrio de Los Palmones.
¡Oído cocina!: camarones, quisquillas, carabineros, calamares, caracoles, pescado al horno, a la espalda, ... etc., etc., vinos, cervezas, risas y ¡camarero la cuenta por favor!, taxi y al hotel. (Por cierto, aún estamos pagando la cuenta del restaurante gracias a una hipoteca que nos hicieron allí mismo, ;-)).
- Día 28, por la mañanita temprano, con aquella resaquita que deja la fiesta, un café bebío y con el frío en el cuerpo, nos pusimos todos disciplinadamente a hacer cola en el puerto de Tarifa para embarcar en un fast ferry hacia Tánger. Todo bien. La mar en calma, travesía tranquila, sellado de pasaportes a bordo. Llegada a Tánger, pocos coches en la aduana Marroquí, es Navidad amigo. En menos de 30 minutos estábamos circulando por Tánger, instalamos las emisoras y en unos pocos kms. de enlace entramos en la autopista Tánger - Marrakech con destino Arfoud.
Etapa larga. Peaje, autopista, peaje, gasolinera Afrikia, parada para el almuerzo, plato combinado marroquí y autopista y parada para el té con menta, y qué bonitos paisajes, el Atlas, ves caer la tarde, y la puesta de sol, y ... por la noche la llegada a Arfoud y al Hotel Xaluca.
Opípara cena, primero una sopa reparadora: la famosa harira, una cerveza Casablanca fresquita y el mundo te cambia de color, y después a disfrutar del buffet libre y pastelitos marroquíes, nyam, nyam, y luego unas copitas en el bar, y a acostarse que es de noche.


- Día 29. Ruta por la hamada, visita a un poblado nómada y fotos de buenos paisajes. Al mediodía vuelta a Arfoud a tiempo para comer una magnífica kalia regada con un buen vino tinto. Por la tarde shopping, compra de aceitunas en el souk, ¡qué ricas están!, también nos tomamos un tiempo para negociar una alfombra preciosa, incluso aprovechamos para que nos hicieran una reparación menor en un coche en el taller, bueno, bonito y barato.
Salimos de Arfoud por pista hacia Merzouga, ruta de paisajes preciosos, antiguos ksar abandonados, una puesta de sol, fotos, más paradas y más fotos de las dunas del Erg Chebbi al atardecer parada obligada en el Hotel de Alí el Cojo, concierto de percusión, conversaciones con Alí sobre el bien y el mal, té con menta y al final llegada al Hotel Tombuctú en Merzouga.


Tiempo para tomar un aperitivo con una Casablanca fresquita en la mano y una cena en el buffet libre, una kefta, y un poquito de tajine de pollo con aceitunas y ciruelas, ohhhh, se me hace la boca agua y de postre jugosas naranjas cortaditas, y ¡cómo me gustan los pastelitos marroquíes!, adiós a la dieta amigo. Acto seguido, participamos un poco de la música en directo bien recostados en los sofás del bar y a dormir que el siguiente día es de los buenos, pista, polvo y navegación.

- Día 30, nos levantamos temprano y salimos por la "pista prohibida" con dirección M'Hamid. pasamos por Taouz y Remlia. Polvo, toile onduleéeeeee, piedras y a saltar. Al mediodía parada para el almuerzo, a montar las mesas y la cocina y a comer algo calentito, un poco de cava de la nevera, un cafetito recién hecho y a seguir que falta mucho trecho. Chots, hamadas, camellos, cabras, nómadas, acacias, pozos, desinflar neumáticos, unas cuantas dunas, hinchar neumáticos, parada para tomar el té en el albergue de Ouzina. Encontramos poca gente del 4x4 transitando por allí, se acerca el fin de año y la peña prefiere quedarse en casa. Rio de arena, controles militares, puesta de sol, ¡el track, no pierdas el track amigo!, no te vayas a meter en Argelia amigo. Ya de noche, hacemos un alto en el pozo de los nómadas, paramos el coche, apagamos las luces, miramos el firmamento, desde este lugar del mundo sin contaminación lumínica, parece que puedes tocar las estrellas. En un momento dado, el jefe de la expedición gritó por la radio: ¡ya estamos en Tagounite!. Ya falta menos para M'Hamid, al fin !!. Solo han sido unas 13 horas de camino y a alguno se le ha caído un empaste de tanto saltar, juassss.
Ya en M' Hamid, llegamos al hotel Kashba Azalay. Ambiente acogedor, buenas habitaciones, propietarios amables y encantadores. Pídeles la luna que te la bajan. Ducha, cena, (por cierto tienen una vajilla preciosa), y a dormir muy planos.


- Día 31 salimos de M'Hamid por el río de arena y hacemos dunas, Iriki, y dunas y polvo. Regresamos al hotel para acicalarnos ya que ¡amigos es fin de año! y tenemos que celebrarlo. El hotel nos preparó una velada inolvidable. Cena marroquí con vinos y cavas catalanes, se nota que el jefe es de Andorra y su mujer de Bilbao. A golpe de gran paella nos dieron las uvas y acto seguido festival bereber. Un grupo de hombres vestidos con sus trajes típicos, entre los que estaban los cocineros y los camareros del hotel, cantaron y bailaron durante varias horas, tocaron sus instrumentos y participamos todos juntos de este festival. Una entrada de año magnífica.

- Día 1 de enero, visitamos el palmeral que hay detrás del hotel, es el antiguo M' Hamid, acompañados por el recepcionista del hotel, marroquí que tiene su vivienda en la kashba. Nos presentó a su familia y tomamos el té con ellos.
Más tarde nos trasladamos a Zagora para el almuerzo, después del café hicimos una parada en el taller del amigo Mohamed El Gordito. Se nota que hay crisis, poca gente en el taller. Nos limpiaron los filtros como está mandado y luego nos cambiaron la pegatina del taller por la nueva versión. Al pasar por Amazraou, visitamos la biblioteca más antigua de Marruecos y compramos tajines, ceniceros, jarros y demás poterie.
Regreso al Azalay.
- Día 2, nos subimos a los 4x4 con destino a Ouarzazate, la puerta del Gran Sur, en la encrucijada de los valles del Dadés y del Draa, durante el recorrido podemos admirar el valle del Draa, desde Zagora a Agdz.
para llegar al mediodía y después de dar una vueltecita sentarse a comer una buena tajine. Por la tarde visita a los estudios de cine y sus decorados de porexpán, ¡el milagro del cine!, ¡cuánta fantasía!, parece extraño que cuando vemos las películas no nos demos cuenta de la trampa y del cartón, La última tentación de Cristo, Gladiator, El reino de los cielos, Kundur, Siete años en el Tibet, Asterix y Obelix, Belén, Cleopatara, el Agente 007, Herodes y tantos otras películas, han sido rodadas en estos platós low cost.
En una hora nos plantamos en el ksar de Aït Ben Haddou, impresionante alcázar marroquí, (especialmente bella con la caída del sol, es cuando la vemos en tonos ocres), nos recuerda la riqueza de tiempos pasados, es realmente impresionante pasear por sus calles interiores y llegar a lo más alto y admirar desde allí todo el valle.
Después de la visita, un té con menta sentados sobre una alfombra en una pequeña sala del hotel que está en lo alto del ksar, charla distentida, fotos y comentarios sobre lo visto y de regreso al parking pasamos de nuevo por las tiendas para turistas y a regatear y a comprar otra vez amigo, buen precio aquí amigo, ¿catalanes?, visca el barça amigo.
Ya de noche, nos dirigimos al Hotel Ksar Ighnda para el cocktail de bienvenida, la cena servida como lo hacen los franceses, con clase, y al acabar, paseo por los jardines del hotel, una copita en el bar y a soñar con los angelitos negros.

- Día 3, nos vamos por la pista que sube al Telouèt, pista que atraviesa el Alto Atlas, una de las más hermosas de Marruecos, pasando por Achahoud, paisajes impresionantes, pueblos con casas de adobe y subimos y subimos alrededor de los 2.000 mts., hacemos una parada en el Auberge Telouet de Ahmed Boukhsas, donde tomamos el té y visitamos el palacio que hay a 500 mts.del último señor del Atlas, El-Hadj Thami el-Mezouari el-Glaouli, 1878-1956, que pretenden estar reconstruyendo y en el que hay salas que se parecen a la Alhambra de Granada. Seguimos adelante y pasamos por el famoso puerto de montaña Tizi-N-Tichka a unos 2.300 mts. de altitud.
Vamos bajando hacia Marrakech por carretera de curvas interminable y por el camino paramos a comer en unos bares que tiene barbacoas a pie de carretera y donde la carne jalal es excelente. Pinchos de carne de cordero, de ternera, de pollo, kefta, patatas fritas, postre y café, y te permiten disponer del vino de tu nevera. Después de este almuerzo ya tienes fuerzas para seguir camino.
Y finalmente, a primera hora de la tarde llegada a ¡Marrakech!, la “Perla del Sur”, siempre tan bonita, especialmente al atardecer.
Primera parada en el Ksar Anika Riad en el casco antiguo. Reparto de habitaciones, ducha y a la calle.
Segunda parada, La Medina (Patrimonio Mundial de la Humanidad), los zocos, el barrio judío, las puertas, la Koutoubia que sirvió de modelo para hacer la Giralda de Sevilla, , la muralla, el tráfico caótico, los olores, el sabor de una buena naranjada recién exprimida, regatear los precios amigo que hay crisis y hacer fotos y comprar pulseras y pasear y comprar bolsos. Una cena en los chiringuitos de la plaza Jemaa-el-Fna es imprescindible, y de regreso al Riad un té con menta, lavarse los piños y a la cuna a descansar, que nos lo hemos ganado.
- Día 4, después de desayunar, recorrido a pie por la ciudad, esta vez con un guía oficial, es la manera de enterarse de todo. Visita al barrio judío la mellah, la Menara, las tumbas de los reyes, el cementerio, la herboristería más famosa de la ciudad situada en la puerta de Bab-Agnaou, los jardines de palacio, en fin un completo. Almuerzo en un restaurante típico marroquí y siesta.
Al atardecer, más compras y paseos por la Medina, imposible ver todas las tiendas que hay allí, porque tiene un montón de kms. de calles. Y por la noche, cena marroquí (incluida la famosa "pastille"), vinos marroquíes de primera, todo ello amenizado con música y la danza del velo, una maravilla.
- Día 5, salida de Marrakech no sin antes parar un momento en el famoso supermercado Marjane Marrakech Menara y comprar unas botellas de vino marroquí tipo Domaine Sahari y unas cajas de cervezas Casablanca. Cuando estás en casa y tienes nostalgia de Marruecos van muy bien.
Y de nuevo autopista hasta llegar a Tánger, trámites aduaneros y subir al ferry hasta Tarifa. Dormir de nuevo en el Hotel Guadacorte previa suculenta cena mientras comentamos lo que ha dado de sí nuestro viaje. Despedidas y a dormir.
- Día 6, carretera, autovía, autopista y cansancio. Destino CASA.
Y colorín colorado este diario se ha acabado.